“Saber y conocer mis derechos para conocer los derechos de las personas sin voz”

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Fue la expresión de Miguel Ángel Morales, quien el jueves 8 de noviembre rindió su última materia y se recibió de abogado. Pese a las dificultades que la vida le puso en su camino, supo sortearlas y cumplir su meta. Conocé su historia.

Miguel es oriundo de Oberá, retirado de la Gendarmería nacional. Padece cuadriplejia, hace 43 años quedó en silla de ruedas a causa de un accidente, pero eso no fue un impedimento para que pueda hacer una carrera universitaria, gracias a su fuerza de voluntad y el apoyo de sus seres queridos.

 

Sueño cumplido

 

Esto no es un final es un comienzo”, decía Miguel Ángel al terminar su conferencia vía skype, tras rendir su última materia que lo llevó a conseguir el título de abogado.

El uso de la tecnología fue de suma importancia para que Miguel pueda continuar sus estudios y un desafío para la institución.

Al respecto, Damián Gadea, representante legal de la Universidad Católica de Salta, delegación Posadas, contó que “la evolución del sistema se dio gracias a él, no estaba pensado tomar un examen oral en un sistema skype, y a partir de la necesidad se montó de tecnología de banda ancha y demás. Las instalaciones están adaptadas a las medidas de sus necesidades, rampa de acceso y baños adaptados”, explicó Gadea.

 

Por su parte, el flamante abogado contó su experiencia tras obtener su meta luego de años de lucha: “es un desafío en mi barrio y ciudad porque algunos funcionarios ponían trabas, este desafío nació en ser abogado tener un sello, y más que abogado saber y conocer mis derechos para conocer los derechos de las personas sin voz, defender lo que pueda ser defendido, luchando por los derechos de las personas, ese mi sueño”, expresó Morales.

Y agrega: “me accidenté en el año 75’, son dos terceras parte de mi vida en silla de ruedas que no me impidieron salir adelante gracias a mi familia y amigos, esto me impulsó a que, tanto esa ayuda que recibí tanto de mi familia como de otras personas sirva para ayudar a otros”.

Mi madre, que ya no está, me impulsó a seguir con este estudio cuando algunos decían que era muy viejo para estudiar, no me importó, sino el apoyo de mi madre”, también el de su esposa, su pilar fundamental en su vida junto a su madre.

 

No existe el “no puedo”

 

Yo creo que el no puedo no debe existir nunca, desgraciadamente hay personas con discapacidad, y no me da vergüenza decir que tengo discapacidad.

Las personas pueden prepararse, capacitarse, y me duele muchas veces el no puedo de personas sanas sin discapacidad, a lo mejor su discapacidad es su propio yo”, expresó Morales.

Consultado sobre qué rama del derecho es la que prefiere respondió: “Me gusta el derecho administrativo, no porque quiera trabajar de la administración, sino por las trabas que ponen muchas veces los intendentes o punteros de barrio, que hacen trabas a las personas y no le permiten trabajar como corresponde a las comisiones vecinales, o a las personas que están buscando un bien para su comunidad. El ejemplo más claro, es que la empresa Capital del Monte que presta el servicio de transporte urbano de Oberá, no tiene vehículos para personas con discapacidad o con silla de ruedas y el municipio no hace nada, esa va a ser mi primer pelea, la vengo peleando hace años y nadie hace caso, las empresa se burla de las personas con discapacidad al no tener los vehículos acordes como tiene que servicio”, contó.

En cuanto a este tema, participó en las audiencias publicas pero el pedido no ha tenido éxito hasta el momento y esa es una de sus luchas que lleva años: lograr la igualdad en las personas que están en las mismas condiciones que él.

Por último, dio un mensaje para aquellas personas que creen que no pueden realizar sus objetivos en la vida: “Todo es posible, es mentalizarse, en que esta persona puede hacer las cosas como corresponde. En todos los medios hay personas que pueden trabajar de una manera u otra, pero si de entrada decimos que esto no podemos hacer nunca vas a poder hacer, te tenés que poner una meta tampoco esa meta tiene que ser de años, porque si fracasas en el año, te caes, tiene que ser meta escalón por escalón, uno por día, a veces ese escalón puedo quedar dos días. Yo creo que todo es posible, por eso pongo el escalón para subir y no para bajar”, expresó Morales.