Fabrizio Pedrotti edita un libro sobre la historia de Jane’s Addiction

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Desde muy temprana edad Fabrizio Pedrotti ya era un gran melómano y amante der Rock. Si bien su padre le hacía escuchar Pink Floyd desde que tenía 7 años, fue “Nada que Perder” de Los Pericos la primera canción que lo obsesionó lo suficiente como para irse a una disquera de su Santa Fe natal y adquirir “1000 Vivos”, el primer disco de su todavía creciente colección. A sus trece años se mudó con su familia a Posadas, y claro, sus gustos musicales fueron ampliándose y transformándose mientras cursaba la secundaria. Curtió desde el Pop-Punk, hasta el Hard Rock, pasando por el Nu-Metal, el Grunge y el alternativo.

Un buen día, mientras surfeaba la banda ancha para descubrir nueva música, el Youtube le sugirió unas canciones de “Nothing Shoking”, primer disco de los Jane’s Addiction. Al toque Fabrizio se dio cuenta que lo que escuchaba era diferente al resto. La voz era estridente como el punk pero mantenía una emotividad propia del dark, La guitarra y la batería parecían mezclar a Zepelin con Santana. Y ni hablar del bajo, que junto a la voz acaparaba toda la atención con un Groove potente, difícil de definir, pero que a Fabricio se le quedaría sonando en la cabeza para siempre.

Inquieto desde chico, a Fabrizio vio mucho por los recitales mientras vivió en Posadas. Aprendió a tocar el bajo y fue parte de una banda de reggae, pero más se empezó a conocer por su del otro lado de los escenarios. En su uniforme del IPESMI participó de ruedas de prensa cada vez que venían bandas como Natas o Masacre, colocando su grabador junto a los de periodistas o estudiantes de comunicación. Colaboró en programas como “Kingston Club” en Radio Universidad o “Ganas de Nada” en LT17, y aprovechaba cada recital para escribir reseñas en Rock.com.ar. Siempre al pié del cañon.

A los diecisiete halló la manera de mudarse a Buenos Aires, y en su afán por continuar aportando a la cultura rockera desde el periodismo freelance, llegó a trabajar para algunas de las revistas que lo formaron desde su infancia, como el caso de Soy Rock. La capital le dio la posibilidad de entrevistar no solo a grandes músicos nacionales, sino también a sus ídolos internacionales, y quienes lo seguimos por las redes sociales pudimos aplaudir sus entrevistas integrantes de Megadeath, Deep Purple y Stone Temple Pilots. Así también sorprendió a sus seguidores cuando anunció que en unas semanas lanzaría un su primer libro, un trabajo periodístico que reuniría mas de cinco años de entrevistas realizadas a los miembros de Jane’s Addiction.

 

Empecemos por lo que te llevó a escribir un libro sobre Jane´s Addiction ¿Qué significa la banda para vos personalmente y cuál crees que es su importancia en la música nacional?

-Me acuerdo que la primera vez que escuché Nothing Shocking fue en mi casa de allá en Posadas, y es una de esas bandas que te vuelan la cabeza de entrada. Yo ya venía escuchando bandas de rock progresivo, pero Jane’s combina muchas cosas que no tienen otros grupos. Un espíritu muy salvaje, muy punk, mezclado con influencias góticas que tenían Perry y Eric, con la parte más metalera que aportaban Navarro y Perkins. Entonces creo que esa mezcla de cosas fue lo que los llevó a tener un sonido tan propio, sumado con que a diferencia de otras bandas el bajo es central en jane’s addiction. Muchas de las canciones las podías analizar desde el bajo, analizar a arrancan con el bajo, van repitiendo la misma figura, y la primera vez que la escuché me pareció muy ingeniosas en lo compositivo.

Claro que cuando yo los descubrí todo esto ya estaba super masticado, en el rock nacional o el internacional, pero te podes imaginar que a finales de los ochenta en los Estados Unidos, esto era recontra raro. Y por eso me interesó la idea de hacer un libro, porque de alguna manera fueron precursores de toda una movida alternativa que desencadenó en grandes géneros como el Grunge, y todo esto en una trayectoria muy corta, porque si lo pensas, antes de que volvieran a reunirse habían sacado solo dos discos de estudio, Nothing Shocking a finales de los ochenta y Ritual de lo Habitual a principios de los noventa.

Y con respecto a lo que me preguntabas, en el rock nacional también podemos encontrar grandes músicos entre sus seguidores. Los miembros de Massacre, sin ir más lejos, fueron siempre muy influenciados por las bandas alternativas, después tenemos a Michael de Kapanga, Fernando Ruiz Díaz de Catupecu, Areil Mínimal de Pez, todos ellos me fueron diciendo en distintas entrevistas que habían sido muy fans de Jane’s Addiction. Es una banda que tuvo mucha influencia sobre los músicos especificamente, y que con muy pocos discos, generaron un aporte incalculable al rock desde finales de los ochenta en adelante.

 

-¿Y Las primeras entrevistas o contactos que tuviste con la banda por dónde vino?

-Fueron allá por el 2014. Me acuerdo que estábamos a diez días de que se cumplieran 23 años de la salida de Ritual de lo Habitual, y se me ocurrió escribir un artículo conmemorativo para la revista. Se me ocurrió contactar a algunas personas que habían trabajado en el disco para ver si me podían conceder una entrevista, pero como faltaba tan poco  terminé consiguiendo los testimonios de un par de músicos sesionistas y de Dave Jarden, el productor del disco, que también había producido discos de los Stones, de Alice in Chains, The Offspring, un montón de bandas más.

El caso es que concluida la nota me fueron respondiendo varios entrevistados más, así que me dije a mi mismo que quizás, si dejaba pasar un año o dos hasta que se cumpla el 25o aniversario, podía hacer una nota más grande y hasta me daba tiempo de conseguir entrevistas con los miembros de la banda. Pero bueno, esto se complicó, básicamente porque cada uno tiene su manager, cada uno anda con sus proyectos particulares, giras con bandas distintas. Y bueno, hasta que pasó nomas el 25º aniversario (creo que en un par de años ya estará por cumplir treinta años el disco). Pero también pasaba que llegabas a dar con uno pero te decía que en ese momento no pero te dejaba la puerta abierta para otro momento en el futuro, así que seguí insistiendo y tras varios testimonios se me fue abriendo la idea de hacer convertir todo esto en un libro.

 

-¿Y a medida que ibas consiguiendo las entrevistas, si iba corriendo la voz entre los otros participantes o vos mismo te encargabas de decirle a cada uno a quienes habías entrevistado previamente como para que se anime a darte la entrevista?

-Y un poco de las dos cosas. lo que hacía era mandarle a los posibles nuevos entrevistados un documento que más o menos sintetizaba mis objetivos del el libro, va publicarse en tales países, va a hablar de tal cosa y ahí ya les marcaba a quienes ya había entrevistado, entonces ellos también se contactaban entre ellos mismos para comprobar si estaba todo ok. Las primeras fueron las más complicadas de conseguir porque había por parte de los entrevistados un poco de duda, de cómo iba a ser el proyecto, de cómo lo iba a abordar, si iba a ser algo medio amarillista, si iba a ser algo medio elaborado. Por suerte después fui ganando un poco la confianza y se fueron dando las cosas más fáciles.

 

¿Y el contacto siempre fue digital o pudiste aprovechar por ejemplo si alguno de los entrevistados venía a Argentina?

-Sí, De hecho me pasó nada menos que con Eric Avery que era el bajista y compositor principal en la primera etapa de la banda. Yo lo había entrevistado por Skype y por teléfono varias veces para el libro, pero por supuesto que no es lo mismo. Se puede sacar mejores testimonios y tener más confianza con el entrevistado cuando lo tenés en persona, y en este caso me parecía especialmente importante, porque él tuvo sus idas y venidas con la banda y hoy por hoy hace muchos años que no participa más en Jane’s Addiction, tener su testimonio era como más complicado porque significa hablar sobre una etapa o sobre una banda de la que él ya no forma parte. Así que apenas me enteré que venía de gira con la banda Garbage le escribí y me dio el ok para juntarnos. Para mí además fue un sueño cumplido poder entrevistarlo en persona. Nos quedamos hablando como tres horas y pude hacerle una nota muy linda. Fue una cosa surrealista desde el punto de vista del fan. Fue la verdad un tipazo en el sentido del empeño que le puso a la entrevista, seguimos en contacto después de eso y cada vez que tenía una consulta no tuvo ningún problema en responderme. Lo mismo con el resto de los entrevistados, la verdad que todos fueron muy amigables. Muy buena onda.

 

-Y después de todo este proceso, ¿Qué pensás que es destacable de este libro o con qué se puede encontrar el lector?

-A medida que iba haciendo las entrevistas me daba cuenta que durante esa época, entre el 89 y el 91, pasaron un montón de cosas increíbles, cosas muy locas que sinceramente no las había visto en ningún disco. Tenía los conflictos típicos de cada banda, las diferencias creativas, sobredosis, etc. Pero también iba encontrando cosas más oscuras o bizarras que le son muy propias a esta historia. Por eso decidí encuadrar el libro en ese período, porque si hacía la típica biografía de la banda desde sus inicios hasta ahora me iba a quedar con todo este material sin profundizar.

Después también lo que fue muy importante para mí era escribirlo de tal forma que pudiera disfrutarlo incluso alguien que no conozca la banda o no sea un gran amante de la música. Así que si bien me di el gusto de incluir esos datos más nerd que a todo melómano le gusta enterarse, traté de ir introduciéndolos en la medida en que fueran interesantes para la historia que estuviese narrando. Darle un marco de que fuera un libro que incluso disfrutara alguien que no le gusta la música. Eso lo intenté hacer a rajatabla. Por eso no arranca con un típico “la banda se formó én”, sino que la biografía de la banda se va hilvanando con los relatos y testimonios que los entrevistados me fueron proporcionando. Traté de que el libro tuviera ese tinte roquero, que la biografía se cuente como si se tratase de una aventura, una cosa divertida, al escribir sobre rock y sobre música uno puede darse esa licencia, esa posibilidad de ponerle un poco más de color a las cosas. Obviamente respetando todo lo que es el laburo periodístico, todo lo que está en el libro fue dicho por los entrevistados. Para mí era importante que de alguna manera el libro lo escribiesen ellos.

 

El libro de Fabrizio, «El Ritual de Jane’s Addiction», fue editado por la editorial Gourmet Musical. Está saliendo de imprentas esta semana para distribuirse en marzo, pudiendo conseguirse en librerías de todo el país.